Acariciar delirios

Acariciar delirios
Alfonso Bravo
p.p 109
2017

Contraportada

La inquietud del poeta, como la del niño, siempre ha estado relacionada con la sorpresa del mundo y el re – encuentro con aquellas pequeñas cosas. Sin duda la literatura, y particularmente la poesía, son el terreno primigenio donde el lenguaje se descubre y experimenta nuevas formas y sentidos. Alfonso Bravo, con su poesía, nos lleva por este camino de descubrimiento, en donde su lenguaje sabe que la palabra no está limitada solo por un discurso establecido, por un significante organizado. Poeta que entiende que el arte es transgresora, que la palabra es un puente que abraza, poeta que se queda, dejando abierta la puerta del sentido y el sentir.

Jorge Luis Bustamante Álvarez

Alfonso Bravo incursiona en la literatura con una selección de poemas y relatos, macerados en la ironía y el dolor, con el transcurrir de los años ven luz en esta su primera obra. El poeta se condena al decir “No hay más monstruo que el de mi cabeza, y su cueva no es más que mi pecho.” Bravo acepta que la poesía busca abrirse campo por entre las voces que oímos al deambular en la calle, hasta en el discurso reiterativo de los padres, sabe que las palabras no dejan silencio entre ellas. Acariciar delirios se llena de ritmo y nos engancha con suavidad al decir de una voz poética que nos remarca como se vive y se concibe la realidad.

Santiago Grijalva