Alfabeto de signos incompletos

Alfabeto de signos incompletos
Fernando Andrés Muñoz – Miño
2015
p.p 95


Contratapa

Cada vez suena más difícil que un libro de poemas de amor sea un buen libro. Es un reto complicado. Fernando Muñoz-Miño bucea a su discurso por estas aguas turbias: transita entre los velos simétricos del amor como si fuera un recurso más de su discurso poético. Y sale airoso y con la frente en alto. No quema sus naves. No hay naufragio. Sabe que lo que siempre está sobre cualquier manifestación del espíritu es la poética; el constante trabajo de un humilde principiante que ha descubierto las chispas de la poesía que producen las palabras cuando chocan entre sí formando el poema sacro, que necesitamos para vivir.
Muñoz-Miño quiere narrar con su verso esas primeras ausencias y derrotas que son más dolorosas cuando crujen en medio de una vida por estrenar frente al rigor: el sufrir, el descubrir, el amar, el apasionarse, el conmoverse, el crecer, el sobrevivir.
Su trabajo es silencioso. Parece ser de esos poetas que se van arrinconando en su soledad para escribir la poesía como si se tratara de un orfebre encarcelado en una alta mazmorra, haciendo una estatua a lo imposible, sacándole brillo a la oscuridad.
Un poeta que promete llevar lejos su discurso. Este es un gran primer libro que dará que hablar. Que será el pretexto cómplice para que el hipócrita lector vuelva a creer en algo.
Ni más ni menos.