Antes de volver al silencio / Escribir el miedo es escribir

Antes de volver al silencio/ Escribir el miedo es escribir
Sáenz, BrunoGarcía Valdés, Olvido
p.p. 59
2013

Contraportada

2alas es una colección de poesía creada por El Ángel Editor, desde Ecuador para el mundo hispano, que pretende reunir a muchos de los grandes autores más importantes de la poesía ecuatoriana con sus grandes colegas iberoamericanos, y que este encuentro se vuelva un lazo cómplice que traspase fronteras, que junte sensibilidades similares, que permita que dos poéticas se den la mano y traten de alcanzar al lector a través del vuelo cómplice de dos alas que crean a ese pájaro del poema.

En este libro están juntas las poéticas de Bruno Sáenz Andrade (Quito,1944) y Olvido García Valdés (Santianes de Pravia, Asturias, 1950). Los dos conducen sus versos por sensibilidades parejas, pero personalidades y estilos distintos.

Del trabajo poético de Sáenz, ha dicho el escritor Jorge Dávila Vásquez: Cuando el lector se aproxime a él sólo recomendamos que lo haga despojado de todo prejuicio, de toda idea preconcebida sobre la poesía del Ecuador, a fin de que se encuentre cara a cara con un poeta inmenso y universal, su cosmovisión, su bagaje cultural y su decir lirico que conmueven, emocionan y llevan a una constante reflexión sobre uno mismo, sobre los diversos contextos naturales y culturales sobre nuestra condición de seres humanos de paso por el mundo.

En la otra ala, Juan Antonio Masoliver dice sobre la poeta española: Hay un camino místico: la dulzura, la levedad. La pureza. Lo diminuto, el vacío de las formas. Pero está también el vértigo de lo irreal, la confusión, la desdicha, el medio ancestral y el tiempo de la muerte. Poesía del cuerpo, del corazón y del alma, de la palabra conversacional y el desgarramiento dramático, de la invocación y el susurro.

El ave de estas dos alas construye su nido con palabras. La poesía será siempre el mejor lugar para vivir; ella es libre y migra como las golondrinas que no hacen el verano, sino que lo cantan. Los corazones lectores la necesitan para seguir palpitando.