Atajos de otra piel

Atajos de otra piel
Granda, Euler
p.p 112
2013

Contratapa

Bronca, en estado perenne de ignición, como las piedras que bajo la tierra friccionan entre sí sus muslos empecinado en lograr una cópula ríspidamente perfecta, en la que no deje de estar incluida la esencia más encabritada del amor, así es la poesía de Euler Granda, referente insustituible y obligada a la hora de seleccionar un discurso “emperradamente” transgresor en la Lírica Hispanoamericana de última monta; uno cuyo espolón en verdad traspase, con funcionalidad violatoria, las poéticas de signo convencional que todavía gozan del favor lector mayoritario en pleno siglo XXI.

Látigo que flagela sin contemplaciones las inequidades y las iniquidades del sistema social imperante, pero también imán que atrapa, con su ternura brutalmente seductora, la voluntad del sujeto femenino evocado, llamado a deponer, irremediablemente, sus armas vulnerables ante la majestad de la verdadera poesía; así es la poética euleriana, cuya expresión más íntima y desnuda, la que se concentra en su escritura amatoria, es recogida con celo inteligente y encomiable agudeza selectiva por la poeta Julia Erazo Delgado, quien tiene el mérito de haber extraído, de la producción general de este lírico de “voz desbordada”, el fuego más entrañable de todos aquellos que pueden ser vertidos por las fisuras más hondas del corazón en llamas: el flujo desgarrador y deleitoso del amor.

Sonia Manzano Vela