Brumas de amor y soledad

Brumas de amor y soledad
Yesenia Espinoza Román
2014
p.p 72

Contratapa

El destino del alma es el amor. Pero este ya no habita en las cercanías ni en los lugares antiguamente conocidos. El amor se ha marchado y ha dejado como su huella la distancia.
Por eso su segundo poemario, va en permanente peregrinaje y en constante búsqueda para acortar esa distancia. ¡Vana ilusión!
En este su segundo poemario, Yesenia Espinoza nos presenta sus palabras encendidas en las dulces hogueras del amor ya ido. Con esas palabras y con adolorida luz trata de encontrar los vestigios de una felicidad que ya no es más: Te he pensado en todo lugar,/ Te he recordado en cada segundo,/ Y es por ello, que el universo está regado/ De tu nombre por mi pensamiento.
Y que dejó en el horizonte las penumbras de la nostalgia: Cuando la soledad te acompañe/ Y ésa sea de verdad/ Mándame una rosa espinosa/ Para volver a llorar.
Para los seres humanos nada es más intenso ni más efímero que el amor. Toda circunstancia lo ataca. Sufre asedio de cualquier imposibilidad, de la desesperanza, de la frustración entre la realidad y la fantasía esperada: Más dura la espera/ Que contemplar lo esperado,/ Y es por eso que cuando/ Tú llegaste, Amor, no pude admirarte/ Y tuve que seguirte esperando.
Amor y dolor, voces que riman desde siempre, desde alguna muy remota génesis del lenguaje, y que sirven para demostrar la raíz común del sentimiento, de la necesidad humana de salir de sí y de realizarse en el otro, tránsito que se hace con ansiedad, a veces a la intemperie y en la oscuridad: Tan densa es la oscuridad/ Que hasta mis gritos son inaudibles. Esta y así es la obra de Yesenía Espinoza, poesía brotada de la nostalgia y condensada en pocas líneas intensas y dolidas; pequeños poemas de amor donde más cabida tienen la distancia y la desesperanza: Mis sueños aún viven/ Vuelve a destruirlos.

Oswaldo Encalada Vásquez