De este lado del tiempo / El mundo será otro

De este lado del tiempo / El mundo será otro
Freddy Peñafiel / Margarito Cuéllar
2013
p.p 63

 

Contraportada

2alas es una colección de poesía creada por El Ángel Editor, desde Ecuador para el mundo hispano, que pretende reunir a muchos de los grandes autores más importantes de la poesía ecuatoriana con sus grandes colegas iberoamericanos, y que este encuentro se vuelva un lazo cómplice que traspase fronteras, que junte sensibilidades similares, que permita que dos poéticas se den la mano y traten de alcanzar al lector a través del vuelo cómplice de dos alas que crean a ese pájaro del poema.

En este libro están juntas las poéticas de Freddy Peñafiel Larrea (Quito,1972) y Margarito Cuéllar (San Luis Potosí, 1956). Los dos conducen sus versos por sensibilidades parejas, pero personalidades y estilos distintos.

El escritor ecuatoriano Abdón Ubidia dice sobre la poesía de Peñafiel: la poesía de Freddy es la poesía de un niño grande que ha escogido mirar, como Cortázar, con ojos juguetones, inquietos, el mundo que le ha tocado vivir (…) así sus poemas adquieren el peso de lo vivido, se vuelven redondos, justos testimonios de un universo, el nuestro, que, por desgracia, se completa de este modo y suma a la luz La tiniebla, a la vida la muerte, a lo apolíneo lo dionisiaco y salvaje.

Mientras que en la otra ala, el poeta colombiano Jotamario Arbeláez dice sobre la poesía del mexicano: Me quito el sombrero que ya no uso desde que recuperé mi melena –cómo el ha de recuperar el hilo de su devenir por los días-, ante la poesía de mi archipoeta y mago Margarito Cuéllar, que es una voz de México por el mundo y la de un solitario por el desierto. Enfrentado a esos grandes amontonadores de piedras para construir, ay, entristezcámonos. Ha tenido el coraje de cantar en el desierto de las ciudades del mundo y es como si nadie le hubiera oído, como todos nos pasa. Pero el desierto escuchó.

El ave de estas dos alas construye su nido con palabras. La poesía será siempre el mejor lugar para vivir; ella es libre y migra como las golondrinas que no hacen el verano, sino que lo cantan. Los corazones lectores la necesitan para seguir palpitando.