Furia de pájaros

Furia de pájaros (Antología)
Juan Gelman
p.p 217
2013

 

Contraportada

Se está bien aquí, se estuvo bien aquí, parece decirnos Juan Gelman a lo largo de su obra poética que se alza como un alto obelisco en la plaza del mundo: se tristea, nos tristumba “la gran dolora”, hay sobre todo el desgarrón, pero no hay nada moralmente de qué arrepentirse -él, que en esta tierra en una vida ha vivido y desvivido varias vidas, y que, como fervoroso ateo está cierto de que en el después del allá ya no habrá otra vida-. Se está bien aquí, porque el mundo al que se vino tiene algo o demasiado, cuando existe el amor de la mujer amada, la poesía hecha de imágenes de sueño, la deleitosa amistad, la magia rota de la infancia, la libertad libre. En la obra de Gelman encontramos un “pasado que pajara” y “pájaros de ida y vuelta” en el aire de sus páginas: algo bello en el aire gris o azul que va alejándose y de pronto deja de verse y sólo quedan las nubes. Se estaba bien aquí, se está bien, pero uno debe porfiar, aunque finalmente se caiga en un “lecho vacío”. Por eso uno no deja de sentir en lo hondo del corazón llamado urgente que en él es una urgente necesidad: “Poesía, apurémonos antes/ de que la oscuridad sea completa”.

Gran poeta, Juan Gelman ha escrito una vasta obra como un dilatado poema río.

Marco Antonio Campos