Gira-solayer

Gira-solayer
Carmen Sosa
2011
p.p 76

Contratapa

Carmen Sosa retorna otra vez de su peregrinar por la palabra y la vida, con este sorprendente poemario que conmueve las fibras más delicadas de la sensibilidad.
Cadencia en el ritmo poético, frases de lenguaje elegante, ideas de luminosa esencia matizadas con el añejo sabor del recuerdo de lo que fue el ayer –niñez, adolescencia, juventud y madurez- conforman este poemario.
Carmen recrea los lejanos patios de la infancia, los escondidos cuadernos del pasado, el calor de un sol lejano que jamás pudo borrarse de su recuerdo. Horas felices, reminiscencias blancas junto a la familia amada, a los amigos más queridos, en instantes de reflexión, tristeza o alegría que sólo los verdaderos poetas pueden narrar con preciso acierto.
Y también aparece el sorpresivo asombro de la partida definitiva, de esa partida que nos conmueve y nos aterra, pero que eternamente sale vencedora ante las humanas inquietudes.
Memorias de antiguas nostalgias, de veranos e inviernos que pasaron, pero que se quedaron guardados en bargueños y arcones para ser abiertos en los momentos precisos de un presente abrumador, donde el desamor se presenta, pero también el brillo innegable de un perdón definitivo. Poesía que toca las más hondas vísceras logrando que el ama de lector se estremezca.
Carmen Sosa tiene muy en claro que la poesía es, en primer término, acaparamiento de sensaciones, después conocimiento amplio para que su quehacer sea un permanente recorrido en búsqueda de la belleza, cual un ritual místico para sublimarlos a través de la palabra y llegar profundamente a la sensibilidad de los que lo leen.
Poesía basada en un proceso de autoconocimiento sincero mediante imágenes que configuran el espíritu sagrado del poema. Si el valor de la poesía radica en todo lo intrínseco y extrínseco del ser humano, este poemario es una afirmación de ello. Este libro es un canto a ese vaivén del existir humano; a esos momentos dulces o salados que van dejando los inexorables años que transcurren y que Carmen Sosa ha sabido atraparlos en los instantes precisos del terrenal existir.

Elsy Santillán Flor