Habitar el dolor

Habitar el dolor
Jorge Luis Bustamante Álvarez
p.p 84
2017

Contraportada

Jorge Luis Bustamante Álvarez se propone, y lo logra con serenidad y elegancia, la difícil tarea de Habitar el dolor. Sale adelante al reconocer, lúcidamente, a “los que son/ y me son/ y soy”, es decir, a hacer renuncia del solipsismo. Los otros vienen “a sacudir los huesecillos del deseo”, a lo que sea, pero sobre todo, a conversar. Y vale la pena este diálogo porque “aquí la tarde se inunda con nuestro sueño”, hay esperanza. La herramienta básica de Bustamante Álvarez es su cuidadoso lenguaje poético, que hace posible que “en esta indecible soledad / se haga cuerpo”. De sus textos salta ese conocimiento que solo ofrece la verdadera poesía, y nos deja con la certeza de que “el olvido no existe” o que al menos “cada olvido tiene su propia voz”. En fin, Habitar el dolor es una muestra de la solidez de la poesía ecuatoriana de hoy, y de la notable obra poética de la Generación Cero en todos los rumbos de nuestra lengua.

Víctor Rodríguez Núñez