Híbrida cíclica / Por la ruta del agua

Híbrida cíclica / Por la ruta del agua
Alex Lima / Lizette Espinosa
p.p. 82
2017

 

Contratapa

2alas es una colección de poesía creada por El Ángel Editor, desde Ecuador para el mundo hispano, que pretende reunir a muchos de los grandes autores más importantes de la poesía ecuatoriana con sus grandes colegas iberoamericanos, y que este encuentro se vuelva un lazo cómplice que traspase fronteras, que junte sensibilidades similares, que permita que dos poéticas se den la mano y traten de alcanzar al lector a través del vuelo cómplice de dos alas que crean a ese pájaro del poema.

En este libro están juntas las poéticas de Alex Lima (Guayaqui, 1975) y Lizette Espinosa (La Habana, 1969). Los dos conducen sus versos por sensibilidades parejas, pero personalidades y estilos distintos.

El poeta ecuatoriano Gabriel Cisneros Abedrabbo dice sobre la obra de Lima: Alex Lima, en la alquimia de concebir las palabras. Enfrentarlas a la luz, a la oscuridad, la furia de un cuerpo encarcelado, la muerte escondida bajo el agua, camina por el acantilado de la vida y la muerte; el amor y el desamor al sulfato sanador de la poesía. Híbrida cíclica, en el violín de estas 2alas extraordinarias, nos deja ver una voz poética de gran fuerza, una donde coexiste la pasión que hace de la literatura ese cantar interminable y la tenacidad de una búsqueda donde las respuestas siempre cambian. 

Por su parte, en la otra ala, el poeta cubano Juan Carlos Valls afirma de la obra de su compatriota: ¿Hacia dónde transita Lizette Espinosa, por la ruta del agua?… Yo creo que hacia una exactitud, un mundo todo de cosas cercanas que paralelamente a su espacio real, construye en la memoria del lector una intimidad líquida que toma formas humanas. Su poesía es el cuerpo de un niño con la fuerza y el atavío de una catedral. Cuando entramos en ella, asumimos la paz y el silencio.

El ave de estas dos alas construye su nido con palabras. La poesía será siempre el mejor lugar para vivir; ella es libre y migra como las golondrinas que no hacen el verano, sino que lo cantan. Los corazones lectores la necesitan para seguir palpitando.