Mi corazón contra las piedras de Ana María Iza

Mi corazón contra las piedras
Ana María Iza
p.p 172
Col. Monstruos
2015

IZA Y MI CORAZÓN CONTRA LAS PIEDRAS

Por Carmen Váscones

Mi corazón contra las piedrasde Ana María Iza, Antología con hermosa, minuciosa y justa apreciación y precisa selección de Xavier Oquendo.  Rinde homenaje a la extraordinaria poeta, mujer cósmica. Golondrina de la nada dio picotazos al vacío “con la gota de agua/ que se escapa del grifo”.

Para la poeta Poesía es “un andar…qué se yo…/en puntillas.”, o acaso interpolo sus “cuerdas de agua” o “carta a mí misma” o “luces fugaces” o “borrando el viento”.  Versos que nos dejan escuchar su deslizar los dedos sobre lo efímero del pasaporte del cuerpo y su visado en las cosas, papel, basura, desechos, excremento o elementos útiles e inútiles para desgastar o desamoldar la letra analfabeta de la muerte.

Su mirada microscópica en el mundo del ruido y la “sorda batalla” o la “Calamidad del ser”.

Sabia en su guarida sin recovecos deja ver la alegoría que devora “no me trago no me paso/. Parezco mi enemigo”. Antítesis del espectro versus “regia/MI SOLEDAD”, sin monumento agrego.

Diosa de la voz, de la música. Ante ella la vida se arrodilla para escuchar su alma lira de pájaros. Tuve la dicha de conversar, de sentirla cerca como una gaviota, como un granito de arena, como una burbujita de jabón soplada por la chiquilina subiendo el muro de la mañana.

Despeja cada ruta de “puertas inútiles”, de “papeles asustados”, de “herrumbre persistente”.

Dice en “hablando en serio”, “usted/ debe aprender a vivir, /no confíe ni en su mamá/y tenga a mano un perro”, más adelante en el mismo poema sentencia con su humor inédito y de siempre, que hasta las calaveras se echarían con sus esqueletos a carcajear.  Escuchemos, “cuando se muera usted, / si usted no sabe/ lo que es morir en vida, / se habrá perdido lo mejor, / no habrá gozado lindo” “Habrá vivido como las estatuas:/ sirviendo inútilmente/ de fondo al infinito”.

Nos deja una confidencia y grafos como acertijos a descifrar en cada una y ellos, “me acuso/ de inconforme”. Pienso que su acuso es un rebotar la culpa, la grandísima libertad mundana en los esclavos del cuerpo.

En su poética alterna al doble de su yo mirada a su yo expuesto a existir o como dice en su celebrar habitarse “vivo porque me gusta/ y a nadie debo nada”. Así lo deja constar en su trazo poemático. En su texto “Pedazo de nada”, publicado por primera vez en 1961.

La aparición de su escritura desde muy joven deja palpar la lucidez de su observatorio, de sus sentidos en ese atravesar el silencio, la soledad, y el vacío para no ser naufrago de la nada antes del jamás…

Descubre prontamente el espacio distante del tiempo, un presente sin puente entre pasado y futuro. Un antes y un después es un aliento desamparado en el exilio de la materia viviente.

Ella lo dice así: “yo/que digo que soy/ yo ni se lo que digo”. Mordaz guiño del emigrante de cada hora.

Se “contenta no ser funda de papel sobre la mesa” “Y saber que me colma un gran vacío

La poeta y el colmo sin calma arrasa con su escrito inédito a “galope tendido

Gracias Ana maría por tu extraordinario ser. Y con Xavier coincido en el radar a  “prestar”, esto es, nos obligas detectar tu “antena” en las montañas, las olas, en el insomnio, en el cofre de tu pulso indoblegable en cada minucia de tu hollar en los recovecos de la raíz del lápiz. En la página “antigravedad”.