Para este instante / Árbol, memoria y anunciación

Para este instante / Árbol, memoria y anunciación
Edgar Alan García / Vilma Tapia Anaya
p.p 67
2013

Contraportada

2alas es una colección de poesía creada por El Ángel Editor, desde Ecuador para el mundo hispano, que pretende reunir a muchos de los grandes autores más importantes de la poesía ecuatoriana con sus grandes colegas iberoamericanos, y que este encuentro se vuelva un lazo cómplice que traspase fronteras, que junte sensibilidades similares, que permita que dos poéticas se den la mano y traten de alcanzar al lector a través del vuelo cómplice de dos alas que crean a ese pájaro del poema.

En este libro están juntas las poéticas de Edgar Allan García (Esmeraldas, 1958) y Vilma Tapia Anaya (La Paz, 1960). Los dos conducen sus versos por sensibilidades parejas, pero personalidades y estilos distintos.

El escritor ecuatoriano Abdón Ubidia dice sobre la poesía de García: …otro de los grandes méritos de este gran poeta: su lengua, su rica lengua llena de matices y giros sorpresivos que hacen del universo cabal de esta formidable incursión verbal, una gran caja de resonancia, vasta como el universo entero que apela, llena de ecos: redobles de lejanas mitologías, de clamores inmemoriales, de preguntas eternas y sin respuesta, hondas indagaciones de una soledad librada al viento del lenguaje. Y de la vida.

Mientras que en la otra ala, el poeta chileno Raúl Zurita dice sobre la obra poética de la boliviana: Hace muchos años que no leía poemas como estos de Vilma Tapia Anaya. Pero no es sólo su belleza, es una sinceridad que se va anidando en lo más profundo de todo lo que nombra, en la infancia, en el paisaje, en el amor, haciéndonos comprender que hay una emoción que iguala todas las cosas en una dignidad que es más vasta que aquello que hemos entendido por lo humano, que es más dulce y perentoria.

El ave de estas dos alas construye su nido con palabras. La poesía será siempre el mejor lugar para vivir; ella es libre y migra como las golondrinas que no hacen el verano, sino que lo cantan. Los corazones lectores la necesitan para seguir palpitando.