Piel de espejo

Piel de espejo
Elizabeth Terán
2015
p.p 59

Contratapa

La luna y los poetas siempre han resultado un dúo que dinamiza a la poesía. Siempre han sido una bomba molotov que explota en la figuración poética. El poemario de Elizabeth Terán es una declaración de principios y una verdadera carta de auto reconocimiento: ella es una lunática compulsiva, una hija directa de la luna que posee todas las significaciones para resolverse en la luminosidad de su brillante y herido corazón blanco y transparente. El otro lado de la luna y sus otros reflejos: el amor y el dolor, la espesura del recuerdo, todo lo que uno añora y anhela, lo que uno necesita, lo que uno es, lo que uno desea, lo que uno comenzó a ser luego de amar con la fuerza de un torrente, luego de sentir el confort de aquel que se siente amado, caer en los miedos, el silencio, el dolor, la ira y el desconsuelo. Y ahí está la poesía, siempre. Siguiendo a los lunáticos que en el mundo son. Viviendo en las pieles transparentes, en los intersticios de sus deseos. ¡Qué más va a ser la poesía sino el constante deseo y el constante temor y el constante futuro! Como si parafraseáramos a Rubén Darío.

Este trabajo de Elizabeth Terán ha limpiado su corazón con el brillo de su luna interior y promete que no será el último, que seguirá lavando sus penas (como la lavandera de César Vallejo) con la poesía, para bien de los que amamos leerla.