Viaje / Mecánica y pasión de los objetos

Viaje / Mecánica y pasión de los objetos
Natasha Salguero Bravo / María Ángeles Pérez López
p.p 79
2013
 

Contraportada

2alas es una colección de poesía creada por El Ángel Editor, desde Ecuador para el mundo hispano, que pretende reunir a muchos de los grandes autores más importantes de la poesía ecuatoriana con sus grandes colegas iberoamericanos, y que este encuentro se vuelva un lazo cómplice que traspase fronteras, que junte sensibilidades similares, que permita que dos poéticas se den la mano y traten de alcanzar al lector a través del vuelo cómplice de dos alas que crean a ese pájaro del poema.

En este libro están juntas las poéticas de Natasha Salguero (Quito, 1952) y María Ángeles Pérez López (Valladolid, 1967). Las dos conducen sus versos por sensibilidades parejas, pero personalidades y estilos distintos.

Dice el escritor ecuatoriano Juan Andrade Heymann que Al leer los poemas de Natasha Salguero he tenido una experiencia excepcional: he sentido el encantamiento e la poesía, de la alta a la vez que profunda poesía, la única, la verdadera. Alta por su refinamiento, por su sobriedad, por su delicada factura, por su dolorosa seriedad y su difícil sencillez. Y profunda, porque son poemas para la reflexión, para irlos asumiendo poco a poco, en un proceso de maduración de las ideas, de sorprendentes a la vez que serenas imágenes, de impresiones duras al tiempo que conmocionantes y emotivas.

Mientras que en la otra ala, el poeta español Antonio Colinas dice sobre su colega coetánea: Los poemas de María Ángeles Pérez López son, a la vez, unidad y diversidad, camino del creador que sabe abrirnos a otros caminos. Unidad en la diversidad. Este es el raro equilibrio de la poesía: mantenerse entre la realidad y la realidad trascendida, entre el sentir (sensibilísimo a veces) y el pensar (muy heridor o grave).

El ave de estas dos alas construye su nido con palabras. La poesía será siempre el mejor lugar para vivir; ella es libre y migra como las golondrinas que no hacen el verano, sino que lo cantan. Los corazones lectores la necesitan para seguir palpitando.